El estudiante alemán

El estudiante alemán

El estudiante alemán hace referencia a un artículo que he encontrado en la prensa del año 1.888, y viene a dejarnos una imagen costumbrista de la época en Alemania, de la pasión que siempre han tenido por la cerveza.

Este artículo costumbrista podría ser complementario al que publiqué hace algún tiempo denominado «El arte de beber cerveza en Alemania«, que venía a darnos una visualización de la importancia de esta bebida en la sociedad alemana.

Os dejo la transcripción literal de dicho artículo.

«El estudiante alemán sería perfecto si no fuera por su desmedida afición a la cerveza. El motivo más insignificante le sirve de pretexto para entregarse a los placeres del lúpulo fermentado.

Constituidos los estudiantes de las universidades en sociedades que llevan todas ellas los nombres de las provincias a que sus socios pertenecen, reúnense éstos todas las noches en Kneip, y allí trasiegan a sus estómagos un número increible de Kzugs, entonando cantares como el Gaudeamus igitur o el Wachtlan Rhein, hasta que, completamente intoxicados, se retiran a sus viviendas, ostentando con orgullo las insignias que les sirven de distintivo, y haciendo sendos molinetes con sus bastones, parodia de lo que quieren hacer al día siguiente al medir sus fuerzas en irrisorio desafío.

Estos lances personales solo se efectúan entre los que pertenecen al rito protestante; los católicos rara vez se dejan arrastrar por los vapores de la cerveza, hasta el punto de convertir sus rostros en verdaderas cribas, rehuyendo todas aquellas cuestiones en que la honra y el valor del individuo, no se hallen verdaderamente puestos en tela de juicio. Sin embargo, cuando el caso lo requiere, o lo que han dado en llamar las leyes del honor, saben cumplir como buenos.

Una de las costumbre estudiantiles de los alemanes, que viene a neutralizar el mal afecto que produce su afición a la cerveza, es la del Bruderschaft. Es tan intenso allí, el sentimiento del compañerismo, que cuando dos individuos se siente atraídos el uno hacia el otro por invencible simpatía, suelen jurarse el Bruderschaft (la hermandad) delante de sus compañeros apurando hasta las heces, un inmenso jarro de cerveza; hecho lo cual, se tratan y se consideran como hermanos mientras viven.

No hay ejemplo de que ningún estudiante haya faltado al compromiso contraído que entre ellos consideran como sagrado.»

Noticia publicada en el Periódico «El Guadalete» el 1 de agosto de 1888.

Imagen: Pixabay.

Juan Manuel Fernández
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